Venus

Venus es el rostro visible de Netzah y el amor asciende a un plano más humano, más íntimo y la proyección amorosa se concentra en un rostro, en una figura humana, en un detalle que armoniza y glorifica un conjunto; en una tela, que aprisiona la belleza cósmica en un reducido espacio. De lo general uraniano, el amor pasa a lo particular, haciendo que la belleza del cielo sea también la belleza de la Tierra, a fin de que se cumpla la ley lo de arriba es igual que lo de abajo.

La posición de este planeta en un horóscopo nos indicará lo que al individuo le tocará reconstruir, embellecer, armonizar; nos indicará aquello que expresará con gracia, con arte; aquello que lo habrá notable, que lo hará sobresalir, ya que todas las miradas van ahí donde Venus está actuando.

Venus, asociado mitológicamente a la diosa romana de la belleza y el amor, simboliza el deseo de unión y de relación que hay en todos nosotros. Representa la búsqueda del equilibrio y de la armonía. Como ocurre con todos los planetas, podemos trabajar su vertiente más elevada, lo que nos permitirá descubrir la belleza interna de las cosas, distinguiendo así la esencia espiritual de las formas físicas. Si,por el contrario,utilizamos la energía de este planeta a un nivel más bajo, seremos capaces de crear belleza a nuestro alrededor, de ser sensible a la belleza de las formas, pero al mismo tiempo podemos quedar atrapados en el mundo de los sentidos y de los goces materiales.

En el zodíaco, Venus administra los contenidos de Libra y Tauro. En Libra se expresa positivamente, haciendo que el amor, la paz y « armonía presidan la convivencia social y matrimonial que Libra crea. La armonía en la columna de la luz se expresa mediante combinaciones de colores, de modo que Venus, a través de Libra, da al individuo el arte de combinarlos. A través de Tauro, Venus se expresa por su polaridad negativa, inspirando a la persona el goce de la belleza y de la armonía. De la colaboración de Tauro y Venus saldrá la utilización práctica de la belleza: la moda, el perfume, la decoración suntuosa, las flores que trabajan para hacer la casa más bella y, en un signo de tierra, Venus proporcionará igualmente los medios materiales para satisfacer la demanda de belleza y de arte.

Vemos pues, como por un lado Venus puede crear armonía en las relaciones humanas, elevando los sentimientos y acercarnos al amor puro que representa el mundo de Urano (que en el mundo de la cábala es considerado la octava superior de Venus), y por otro, puede convertir la belleza en objeto de consumo, confundiéndonos al hacernos creer que en esa belleza material se encuentra nuestra meta, estancando así nuestro proceso evolutivo, al atarnos a la materia. Así pues, Venus crea armonía en las relaciones humanas a través de Libra, y convierte la belleza en objeto de consumo a través de Tauro.

Venus representa la creación de las formas, pudiéndonos orientar hacia una belleza material o hacia una belleza más elevada y universal. Venus supone el dominio de los sentidos y los sentimientos frente al mundo de la razón y de las ideas representadas por Mercurio.

Los malos aspectos planetarios sobre Venus, o bien reducen su manifestación, privando de belleza al interesado o privándolo de su goce en el sector en el que Venus se encuentra; o, por el contrario, exagera su actuación, aumentando en el individuo su sed de lujo, de armonía, de placeres o de coexistencia pacífica. Cuando la actuación de Venus se amplifica, cubre con el manto de su belleza, incluso lo que, por su naturaleza, es torpe, vicioso, perverso.

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