Planetas

Cada planeta es portador de una enseñanza y nos dan la capacidad de aprender a armonizar correctamente estas fuerzas. Saturno nos enseña a obedecer la ley, Júpiter la utilización de nuestro potencial, Marte corrige los errores y nos capacita para una labor, eliminando las cosas que no son convenientes para nuestro programa humano, Urano, nos da la capacidad de amar, no solamente a lo pequeño y material, sino en sentido fraternal; Mercurio la capacidad de distinguir el bien del mal, Venus la capacidad de armonizarnos, etc. La relación entre los planetas nos indicará nuestra capacidad real para el aprovechamiento de las virtudes que esos dos planetas representan. Ya que si los planetas representan las energías y las fuerzas cósmicas que se manifiestan en distintas maneras, los aspectos planetarios muestran cómo estas energías y fuerzas tienden a actuar y a reaccionar unas con otras, a menos que la voluntad de la persona actúe para cambiarlas.

Los signos del zodíaco representan los diferentes complejos energéticos que constituyen la esencia primordial con la que se organizó el universo, así como a la parte de esas energías interiorizadas en nuestros organismos. Pero todas esas energías permanecerían en estado letárgico si no fueran activadas, en su constante movimiento, por los planetas. Los planetas, en sus desplazamientos, dan protagonismo a una u otra determinada calidad de esencia zodiacal (Signos), y esa acción se manifiesta en nosotros como un impulso a realizar una serie de gestos, o expresar una tanda de emociones o de pensamientos potenciados por la esencia que el planeta en tránsito activa.

Las posiciones planetarias en nuestra Carta Natal indicarán no sólo tipos de leyes específicos, sino semillas de acciones pasadas (karma) de las cuales debemos liberarnos en esta encarnación, por medio de las Obras, del Conocimiento. Los planetas representan, pues, las fuerzas básicas de la vida, las herramientas que utilizamos para vivir, así como la base de nuestra misma sustancia. Estas fuerzas planetarias toman distintas formas, dependiendo de su ubicación por Signo en el zodiaco ( que representan las diferentes maneras o estilos en el que esa energía se expresa) y de la manera en que se relacionan entre ellas (Aspectos).

Hay tres factores en los símbolos de los planetas. Consisten de un círculo, un medio círculo y una cruz agrupados distintamente. El círculo es el símbolo del Espíritu, el medio círculo es el emblema del alma y la cruz representa la materia. Entonces los elementos de la constitución humana, Espíritu, Alma y Cuerpo están dentro de las partes componentes de los símbolos planetarios para mostrarnos la misión respecto a la humanidad. Interpretando el rol de estos actores (los planetas) y sus cualidades (los elementos, signos y casas) y creando una síntesis, la astrología puede presentar un cuadro completo y comprensivo de la persona y su potencial, basado en el horóscopo natal.

Las influencias astrológicas se manifiestan principalmente a través de los planetas. Estas influencias básicas están modificadas por los signos del zodíaco en los cuales los planetas están colocados, los aspectos (ángulos geométricos) entre los planetas y las casas en las cuales están colocados los planetas. Una simplificada, pero no obstante útil, regla es que la posición por signo del planeta indica las tendencias de la personalidad, los aspectos entre los planetas reflejan cómo los diversos componentes de la personalidad de uno interactúan, y las posiciones por casa muestran cómo la personalidad se manifiesta en el mundo.

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