La Casa VI

La Casa VI expresa en la Tierra las potencialidades de Virgo. Dijimos al estudiar este signo que, por ser el terminal del ciclo de tierra, la materia estaba desapareciendo y que las experiencias a que ha dado lugar deben incorporarse al nuevo gran ciclo que ya está próximo. La Casa VI recoge esa idea de desprendimiento de algo que formaba parte de nosotros mismos y que debe ser incorporado al mundo al que corresponde. Al morir, nuestra sustancia física se incorpora al mundo físico; cuando muere nuestro cuerpo de deseos, la sustancia que lo compone se integra al mundo de deseos y así sucesivamente a todos los niveles. La Casa VI expresa esta Ley de restitución: en nuestro maniobrar humano hemos contraído deudas con unos y con otros y al final de un gran ciclo de experiencias, antes de iniciar un nuevo ciclo, debemos pagar las deudas contraídas en el ciclo que termina. De ahí que la Casa VI sea considerada, astrológicamente, como la del servicio. No podemos empezar un nuevo ciclo si antes no hemos restituido al mundo del que estamos saliendo lo que debemos y que nos ata a este mundo.

En este sector están inscritas las pequeñas enfermedades y es natural que sea así porque no podemos perder materia sin producir un desequilibrio en nuestro estado. Todos los que se encuentran en la vía de conquista de la espiritualidad saben que la fase de salud quebradiza es ineludible en su ascenso, mientras no se conquista un nuevo equilibrio a un nivel más elevado. Es, por lo tanto, la casa que revela el estado de salud, hacia qué tipo de enfermedad se tiende y las partes del cuerpo más vulnerables.

Corresponde a nuestra facultad y forma de utilizar nuestras cualidades según las necesidades que se presentan en la vida. Aquí vemos nuestra actitud hacia el trabajo y el modo de cómo organizamos nuestra existencia. Indica por tanto, la relación con lo cotidiano, con los subordinados, con los colaboradores, y además la capacidad de organización del propio trabajo. Indica también la relación con los animales domésticos, profesiones ligadas a la artesanía, a la química, a la botánica y a todas las actividades ligadas al campo paramédico.

Los malos aspectos planetarios sobre este sector anunciarán salud precaria. Anunciarán igualmente servidumbre, subordinación a otras personas, mientras que los buenos aspectos anunciarán dominación sobre los servidores. Si un excesivo número de planetas se encuentra en ese sector, significará que el tiempo de pagar ha llegado ineluctablemente y la persona tendrá que saldar sus deudas a la fuerza, lo cual lleva implícita una disminución de su libertad y una sujeción a la ley del karma.