La Casa IX

La Casa IX expresa en la Tierra las potencialidades de Sagitario. Dijimos al hablar de este signo que en él el designio divino se exterioriza, de modo que a través de la Casa IX exteriorizaremos el designio de nuestro Yo pasajero en la presente vida, es decir, el proyecto señalado por la posición de nuestra Casa I o Ascendente. No es el pensamiento el que emerge de la Casa IX, sino la fuerza moral que la persona ha ido acumulando a lo largo de sus vidas: es la voz de la conciencia, que se opone a las ideas que se exteriorizan la Casa III (la que forma polo opuesto con la IX).

La casa IX describe nuestra inclinación espiritual, nuestra filosofía de la vida y nuestra visión del mundo. En realidad, estas están a menudo influidas por los viajes a otros países. Las actitudes que se cultivan y se forman en esta casa pueden influir mucho en los asuntos de la casa diez. En esta casa se trata de relacionar el conocimiento adquirido con las experiencias personales para lograr una visión integral del mundo y una orientación en la vida. Aquí no reunimos datos por el simple hecho de acumularlos, sino para analizar y comprender procesos sociales, encontrar una respuesta a la pregunta por el propósito de la existencia y ampliar nuestra conciencia ética y moral.

La casa IX está relacionada con la necesidad de ganar conocimiento y capacidad de comprensión de la vida. Se refiere a la experiencia personal de cada individuo en referencia a Dios o al sentido filosófico. Está también relacionada con la educación superior, las convicciones intelectuales y la influencia mental sobre otros. La novena casa muestra la necesidad de aumentar los horizontes personales a través de la enseñanza o los viajes (externos o internos). Los planetas situados aquí mostrarán la perspicacia que se consigue a lo largo de la vida y la actitud que uno tiene con respecto a las autoridades intelectuales y espirituales.

Existen dos tipos de viajes: externos e internos. Los viajes externos vienen como consecuencia de la necesidad que existe de trascender la realidad en busca de una realidad superior, de ese más allá que nos descubra nuevos parajes físicos, cuando en realidad lo que necesitamos es un cambio de panorama interno, una mayor libertad interior, una conciencia más profunda de las cosas, que nos permita exteriorizar una nueva realidad. Así pues, la capacidad interna de percibir y buscar pautas y significados más profundos de la vida, a nivel colectivo como personal, puede ser una forma de potenciar y vitalizar nuestra personalidad (Casa I). Si no conseguimos encontrar ese conocimiento a nivel interior, lo buscaremos fuera a través de los viajes, yendo de un lugar para otro (si la vida nos lo permite) en busca de ese conocimiento que no conseguimos encontrar y que se encuentra en nuestro propio interior.

Los malos aspectos planetarios sobre la Casa IX harán que el individuo exprese torcidamente el mensaje moral. Puede ser un fanático religioso o un ateo y en uno u otro caso expresará una moral arbitraria y falsa, guiándose por valores que no son duraderos. Viajes tempestuosos, arriesgados, difíciles y pobres en resultados. La excesiva acumulación de planetas en este sector producirá frecuentes cambios en la línea moral del individuo; pasará de una religión a otra con gran facilidad y se verá obligado a viajar constantemente.