La Casa XI

La Casa XI expresa en la Tierra las potencialidades de Acuario. Dijimos al estudiar este signo que en él las fuerzas mentales se interiorizan, haciendo que el individuo deje de comportarse según sus deseos para actuar al unísono con la ley universal. La Casa XI materializa este proceso en la vida práctica, de modo que este sector nos revela aquello que es coherente con la naturaleza interna de la persona. Hemos dicho muchas veces que la vida exterior es una emanación de lo que llevamos dentro y si no vemos en los acontecimientos que vivimos la expresión de nuestro carácter, es porque nos conocemos mal. La función de la Casa XI será situarnos en un contexto en el que las cosas son como nosotros somos por dentro, de manera que entre lo positivo de dentro y lo negativo de fuera se producirá un ensamblaje automático y, al revés, con lo negativo de dentro y lo positivo de fuera. De ahí la idea de apoyos, de protectores, de amigos, que contiene la Casa XI.

Refleja nuestro deseo de alcanzar una determinada identidad o posición por medio de la identificación con un grupo. Entramos en contacto con otras personas para intercambiar ideas y formular objetivos comunes, muchas veces destinados a mejorar la situación social actual. Buscamos las cosas que compartimos con otros para entendernos y sentirnos como parte de la humanidad y poder mostrar solidaridad. Por lo tanto, la Undécima Casa representa nuestro círculo de amigos, experiencias colectivas, ideas humanitarias y visiones futuras destinadas al progreso de la sociedad en que vivimos. Esta casa representa las esperanzas y los sueños que tiene uno para el futuro, no sólo para uno mismo, sino para la gente en general.

La Casa XI indicará igualmente los proyectos del individuo, no los que son fruto de un deseo que puede variar de la noche a la mañana, sino de esos proyectos que han sobrepasado la barrera del ciclo sentimental y que han sido acogidos y elaborados por la mente para pasar ulteriormente por la fase de elaboración material. Esta Casa nos revelará, pues, el próximo futuro material de la persona.

Es la exteriorización de la posición social. El círculo de conocidos y de amigos. Muestra la capacidad para la amistad, la actitud hacia los amigos y conocidos, y todas las relaciones sin lazos emotivos. Nuevos ideales de relaciones humanas y sociales. Los sueños y los esfuerzos de los reformadores. En la onceava el poder de la sociedad, de la colectividad o del grupo, es liberado a través del individuo. La casa XI Indica lo que uno desea con mayor intensidad en la vida, los fines que persigue, el amor que se recibe y el dinero obtenido profesionalmente. Esta casa muestra hijastros e hijos adoptivos.

Los malos aspectos planetarios sobre este sector dificultarán las relaciones con los amigos, los protectores, y pondrán obstáculos en la realización de los proyectos. Nos darán amigos con problemas, de manera que aquellos que normalmente deberían prestarnos su apoyo no sólo no nos lo darán, sino que los tendremos que ayudar.

Cuando un número excesivo de planetas se encuentra en este sector, el individuo se ve comprometido en demasiados proyectos. Sus amigos son muy dispares y todos lo lanzan a horizontes distintos, de modo que al mucho abarcar, apretará poco e invadirá dominios en los que no debería poner los pies.