La Casa III

La Casa III es aquella a través de la cual expresamos los atributos de Géminis. Al estudiar este signo hemos visto que a través de él se liberan las ideas, el pensamiento que hemos construido y alimentado en nuestro interior y que constituye la base lógica de nuestras acciones. Esta lógica nos acercará a todo lo semejante que hay en la Tierra, empezando por lo que se encuentra en nuestro entorno. Por ello la Casa III representa en astrología lo que nos rodea, la vida cotidiana, las oportunidades, las gestiones. En el dominio de lo humano, representa a los que están cerca de nosotros, por lazos de sangre (los hermanos), o por las circunstancias de la vida (los vecinos, aquellos con los que nos codeamos a diario). Géminis es un signo de aire y como tal su personalidad se expresa con el pensamiento. La Casa III será, pues, la puerta de salida de las opiniones y la que dará un forma a nuestro pensamiento.

Constituye además el punto de encuentro de las ideas elaboradas por nuestro Yo interno con la información que nos llega de las experiencias prácticas. Así tendremos que la Casa III será la que produce el marco material y en la que se dan cita el pensamiento y la posibilidad práctica de realizarlo, y representa también el dia a dia y todo lo que condiciona nuestras interacciones con el medio. Los hermanos, la enseñanza primaria, el lenguaje, la mente concreta, los escritos y los viajes cortos. La exteriorización del pensamiento. Representa el grado de sociabilidad, las relaciones con las personas que conforman el ambiente social más inmediato. También el sector de los estudios, del comercio, de los escritos, de los medios de transporte, de los medios de comunicación masivos. Representa el desarrollo de nuestra relación comunicativa con el entorno y nuestra forma de ver y comprender las circunstancias externas. Es el dominio del pensamiento lógico, de la facultad del habla y de la adquisición de datos e informaciones.

Los malos aspectos planetarios sobre la Casa III perturbarán el desenvolvimiento lógico del individuo; le darán hermanos que sólo lo son de nombre, dificultarán su acceso a la compañía de personas semejantes a él, sintiéndose como un extraño entre extraños, y los medios de expresión a su alcance no serán los adecuados para manifestar su potencialidad intelectual. Será el individuo que no aprende con las experiencias y tropieza dos veces o más en la misma piedra.

En cambio, una casa tercera fuerte (que contenga planetas particularmente potentes) puede orientar al individuo hacia el periodismo, la erudición, el cine o la televisión, o simplemente hacia un trabajo caracterizado por viajes cortos y rápidos.

Un excesivo número de planetas en la Casa III da un individuo volcado al exterior, fuera de sí, que pasará el día con los vecinos, con los hermanos, de sangre o de ideas, corriendo de acá para allá en busca de algo, haciendo de intermediario por poca cosa.