La Estructura Saturno-Urano-Plutón y los ciclos de crisis I (2008-2023)

La Estructura Saturno-Urano-Plutón y los ciclos de crisis I (2008-2023)

Los planetas transpersonales tienen una influencia muy importante más allá de lo individual. Al tener tránsitos lentos, ejercen su influencia sobre lo colectivo, marcando profundos cambios en aquellos sectores sobre los que transitan. En la última década hemos vivido dos grandes crisis, que si bien difieren en la forma, tienen el mismo objetivo: el cambio de paradigma con el objetivo de evolucionar más allá del sistema materialista e individual en el que vivimos. Estas crisis tienen una clara relación con los tránsitos especialmente de Plutón, pero también acompañado por Urano (planeta de las revoluciones). Estos tránsitos van marcando el periodo de crisis, activando momentos claves (especialmente duros) cuando se producen aspectos significativos con otros planetas semi-lentos (Júpiter y Saturno), como ocurre en la actualidad con las conjunciones de dichos planetas en Capricornio.

Pero hagamos un poco de historia. La estructura Saturno-Plutón-Urano que comenzó en 2010 (julio-agosto) con una tensa T cuadrada marcó el inicio de un periodo de gran levantamiento socio político, de desestabilización y de crisis. La T cuadrada cardinal (Aries, Libra, Capricornio) que configura un triangulo isósceles coronado en su cúspide por Plutón en el signo de Capricornio, quien juega el papel principal como telón de fondo del periodo. El hecho de que Plutón sea la clave de la figura nos habla ya de la trascendencia del periodo como uno de transformación, muerte o regeneración profunda de estructuras socio-político-económicas.

Un momento histórico donde las dificultades económicas culturales y políticas arrastradas durante las últimas décadas, entran en un periodo donde se exige su resolución. La tensión entre estos planetas transpersonales ha producido la caída de gigantes financieros y la aparición de nuevos y originales movimientos sociales y políticos. Durante las fases mas tensas de la estructura, hemos podido ver catástrofes naturales, derrumbes financieros, reformas políticas, revoluciones repentinas…

Durante los primeros contactos entre Júpiter y Urano (mayo-junio 2010), la parte reivindicativa fue el verdadero motor del cambio: las exigencias de cambios sociales reales, exigidas de forma masiva por las poblaciones dio lugar al nacimiento de nuevos movimientos que, aunque muy combativos y eufóricos (Júpiter-Urano en Aries), se han topado con el inmovilismo de las clases políticas establecidas, quienes tratan de sofocar esa corriente por todos los medios.

Esta encrucijada global seguramente nos llevará hacia un horizonte más tolerante, pacífico y justo, cuando Plutón abandone Capricornio hacia 2023 aproximadamente, y finalice su trabajo de regeneración y transformación de todo aquello que no va en la linea de nuestro programa humano. Hemos de tener en cuenta de que ésta reunión se produce en el grado zodiacal más relevante y dinámico en cuanto a la acción renovadora cíclica, grado que contiene la capacidad intrínseca y el impulso básicos de las semillas en los comienzos de ciclo: el Punto Vernal, 0º Aries, comienzo del Zodiaco en reposo. Se trata de una revolución colectiva, donde el trabajo individual sólo tiene su razón de ser para lograr lo mejor de nosotros mismo, para luego ponerlo al servicio de toda la sociedad y conseguir así esa transformación que nos lleve a dar ese salto evolutivo que se nos exige.

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