Capricornio (2008-2024): El Nacimiento de Nuevas Estructuras

Capricornio (2008-2024): El Nacimiento de Nuevas Estructuras

Capricornio es el primer signo del elemento Tierra y representa la puerta de entrada al mundo físico, realizando las mismas funciones que Aries, Cáncer y Libra en sus respectivos elementos: no bastan las ideas para cambiar el mundo y es preciso poner las manos en la masa para transformarlo físicamente, poniendo ladrillo sobre ladrillo para construir una nueva realidad. Ése es el trabajo de Capricornio…edificar formas físicas, arquetipos y estructuras sociales (instituciones) que den cabida a la vida social. No olvidemos que Saturno es su planeta regente y es el creador de marcos del Zodíaco. Parte de su cometido consiste en reducir, concentrar, dar cohesión a las cosas y fragmentarlas (para que, por partes, puedan entenderse y analizarse mejor). Su papel es consolidador, estructurador y organizador. Por consiguiente, Capricornio es signo de constructores, de los que ponen la primera piedra a toda edificación, material o espiritual. En una palabra: Capricornio es el organizador de la convivencia.

Cuando Capricornio es el protagonista (y no cabe duda que esta última década lo es) es el momento de construir marcos físicos o sociales que favorezcan la expresión y el desarrollo del espíritu, escenarios adecuados para la meditación, para la búsqueda de una armonía interna. Es el momento de crear leyes que se adapten al discurrir cósmico, que sean justas y beneficien a todo el mundo. Mucho se ha hablado y se está hablando de la crisis mundial. Tiempos difíciles en los que hemos sido (y seguiremos siendo) testigos de enfrentamientos violentos y de caídas de estructuras económicas. Esto nos lleva (o nos debería llevar) a un cambio drástico de sistema de valores y de las estructuras económicas. Los principales actores de todos estos cambios son Urano, Saturno y Plutón, a los que se añadirá el gigante Júpiter, marcando los momentos más críticos y difíciles de este periodo. El hecho de que Plutón sea el planeta protagonista, nos habla ya de la trascendencia del periodo como uno de transformación, muerte o regeneración profunda de estructuras socio-político-económicas.

La Estructura Saturno-Urano-Plutón (2010-2018)


Plutón (el planeta del alma) transitando por el signo de Capricornio exige una acción responsable y es el gestor catártico que limpia y deja al desnudo lo esencial. En combinación con Saturno (planeta de las estructuras) pone en marcha una profunda transformación.

La estructura Saturno-Plutón-Urano que comenzó en 2010 (con una tensa T cuadrada) marcó el inicio de un periodo de gran levantamiento socio político, de desestabilización y de crisis. Un momento histórico donde las dificultades económicas culturales y políticas arrastradas durante las últimas décadas, entran en un periodo donde se exige su resolución. La tensión entre estos planetas transpersonales ha producido la caída de gigantes financieros y la aparición de nuevos y originales movimientos sociales y políticos. Esta encrucijada global seguramente nos llevará hacia un horizonte más tolerante, pacífico y justo, cuando Plutón abandone Capricornio hacia 2023 aproximadamente, y finalice su trabajo de regeneración y transformación de todo aquello que no va en la linea de nuestro programa humano.

Pero primeramente la realidad que hoy conocemos, deberá sufrir los dolores del parto, coexistiendo en esta época las dos visiones del mundo y de nuestras sociedades: por un lado la percepción de que nos encaminamos hacia un mundo más humano, más progresista a la vez que veremos también la peor cara de la moneda, la intolerancia, los excesos del poder etc. Será un difícil equilibrio entre progresismo y conservadurismo, tolerancia y fascismo, pacifismo y violencia extremista. Un momento de polaridad extrema propio de un mundo que acaba y otro que reclama su lugar.

Estamos en la fase final de este gran período y de nosotros depende crear un nuevo orden con estructuras sociales, económicas y políticas más justas…Plutón en Capricornio (2008-2024) nos ofrece la oportunidad de derrumbar las viejas estructuras, de transformar y depurar todo aquello que no va en la línea de nuestro programa humano como un ser colectivo que somos (Gaia), sacando a la luz todo aquello que está oculto y corrompido. Saturno en Capricornio (2017-2020) entrará en la última fase para consolidar todo aquello que es positivo y generar nuevas estructuras, más adecuadas al nuevo orden que está naciendo. No se trata de destruir todo lo que hemos creado hasta ahora, simplemente de conservar aquello que vale la pena y de sentar las bases de las nuevas estructuras. Júpiter en Capricornio (2019-2020) nos aportará una visión más amplia y la búsqueda de nuevos horizontes. Saturno quiere conservar los límites y mantenerse en su propio terreno ya conocido y Júpiter nos insta a crecer y a expandirnos… En esa lucha surge la oportunidad de aprovechar lo mejor del pasado y dejar espacio para nuevas formas de convivencia.

Plutón se va a asegurar que las instituciones, organizaciones y corporaciones cambien por completo, mientras que con la entrada de Saturno en Capricornio comenzaremos a vislumbrar como rehacer las nuevas estructuras del mundo.

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